2012

Seminario Internacional Christian Tissier Shihan - Chile

2012

2do Encuentro de Dojos Rama de Aikikai Chile

2012

Clase de Aiki Taiso - Ñuñoa

2012

Seminario Marc Bachraty Sensei - Narbonne - Francia

2010

Práctica de Kenjutsu en Parque Inés de Suárez.

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LA PRACTICA Y EL ESTUDIO EN PAREJAS



A lo largo de mis años de estudio he tenido la suerte de visitar dojos de distintas líneas técnicas de Aikido y me he dado cuenta que cada estilo establece distintos comportamientos para los Uke (atacante, el que recibe la defensa) y de esta manera establecen las condiciones de las prácticas.
En nuestra escuela, la práctica de Aikido se basa en un estudio común que realizan tanto Uke como Nage (el que se defiende), es decir, ámbos roles buscan un mismo objetivo en común, que es estudiar las técnicas. Se dice que en Aikido hay que usar la intención del atacante y aprovechar esto para el movimiento técnico. Entonces, si necesito estudiar la primera enseñanza, Ikkyo, y la intención de Uke al realizar su movimiento no me permite realizar Ikkyo, ¿Qué se puede hacer?. Bueno, una persona con experiencia naturalmente se adaptaría para intentar usar lo que Uke entrega para terminar la acción con otra respuesta técnica. Lamentablemente una persona con menos experiencia al encontrar dificultades intentaría forzar la situación para encontrar el resultado esperado. La condición ideal para el estudio, sobre todo cuando intentamos comprender las bases, es que la respuesta defensiva corresponda a la acción de ataque que nos entrega Uke. De acuerdo a las distintas condiciones que van apareciendo dentro de la progresión técnica, es que se va avanzado. De esta manera nacen la segunda, tercera y cuarta enseñanza (Nikkyo, Sankyo y Yonkyo) de manera consecuentemente natural y progresiva. Es por algo que en Aikido a nuestro compañero de práctica no lo llamamos atacante, sino que le llamamos Uke, por que es quien recibe la técnica.
En una clase regular, en la mayoría de los dojos, el instructor o profesor demuestra una técnica y suele decir el nombre del movimiento que debe hacer Uke y el que debe hacer Nage. Por ejemplo: Ai Hanmi Katate Dori Ikkyo Omote. Al hacer esto se establecen las condiciones de práctica para las parejas y ambos practicantes  saben lo que hay que estudiar. En mi opinión,  cuando se inicia el trabajo en parejas, el más antiguo y con más experiencia debiera comenzar en el rol de Uke. De esta manera puede demostrar correctamente la acción de ataque e ir guiando al menos experimentado. A medida que el menos experimentado avance, la acción de ataque debe acusar más intención, velocidad y precisión. Esto permitirá que el nivel suba y se progrese en el estudio.

Artículo original de Michel Manghi Haquin, Profesor de Aikido, 4to Dan Aikikai




TODO INICIA Y TERMINA CON RESPETO



El Aikido se caracteriza por ser una disciplina cuyas características tan particulares le permiten ser un sistema que complementa la educación clásica. Los comportamientos virtuosos que se ven expresados una y otra vez no son más que un aporte de la tradición japonesa, cuya cultura más tradicional se expresa a través de este arte. La primera virtud que se trabaja con la práctica del Aikido es la cortesía. El saludo se repite incansablemente desde el momento en que nos ubicamos a las afueras del dojo, al subirnos al tatami, al saludar a nuestro profesor y nuestros compañeros de entrenamiento, cuantas veces sean necesarias, según interactuemos con uno u otro. Este acto de cortesía expresa humildad y respeto. Este respeto no es tan sólo al entorno y a los demás, sino que principalmente a uno mismo. El primer ejercicio en pareja que se practica en los dojos de Aikido es Tai No Henko. Para poder llevarlo a cabo debemos saludar a   un compañero y colocarnos uno  en frente del otro con un pie por delante en posición triangular. Ámbos deben quedar en una  posición como si estuvieran frente a un espejo y el que está al frente fuera su propio reflejo. Esto no es casual. El compañero que tenemos en frente debe ser respetado como si fuesemos nosotros mismos. Debo reflejarme en el otro, debo estar en empatía con aquel que puede ser un agresor. Es por ese motivo que al ejecutar Tai No Henko rotamos y nos colocamos al lado del compañero mirando en el mismo sentido que él. Poder observar desde el mismo punto de vista nos hace ver las cosas de la misma manera. Debiéramos, entonces, ser capaces de ver el lugar donde estábamos tan sólo un momento atrás. Aquel lugar en el que inicialmente mirábamos de frente a nuestro compañero, el espacio que ahora está vacío porque ya no somos dos personas enfrentándose, sino que somos dos seres humanos unidos en una misma visión, dos iguales enfrentando el mismo destino. Si comprendemos esto nos daremos cuenta que el respeto que ofresco a mis pares es el respeto que  entrego a mi propio ser.

Artículo original de Michel Manghi Haquin, Profesor de Aikido, 4to Dan Aikikai